Oihaneder, punto de encuentro de la cultura euskaltzale en Vitoria

Oihaneder Euskararen Etxea cumple seis años con el deseo de poder trasladarse al Palacio Ruiz de Vergara y convertir el Kafe Antzokia en un referente del euskera en Álava.

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Iñaki Lazkano e Iker Durana./ Endika Portillo

Desde hace seis años, el Palacio de Montehermoso acoge Oihaneder Euskararen Etxea, un proyecto que se ha convertido ya en un referente para los agentes culturales y euskaltzales de Vitoria-Gasteiz. Se trata de un punto de encuentro dedicado a la creación cultural y al ocio en euskera. En todo este tiempo se han programado alrededor de 600 actividades y más de 10.000 personas participan cada año en ellas.

Oihaneder nació con cinco objetivos claros: consolidar la comunidad vasca, impulsar la creación en euskera, ser un referente cultural, fomentar el uso del euskera e impulsar el análisis de esta otras lenguas. “Nuestro primer objetivo fue que los/as gasteiztarras supieran que en Montehermoso había un proyecto a favor del euskera, un punto de encuentro con actividades culturales. En estos seis años hemos logrado ese objetivo”, afirma Iñaki Lazkano, técnico de euskera y cultura en Oihaneder. “Desde el principio ha tenido mucho éxito y ya contamos con un público fiel”.

Investigación de públicos

Son numerosas las actividades que se organizan en Montehermoso a lo largo del año; desde espectáculos, conciertos, talleres, obras de teatro o monólogos hasta sesiones de bertsos, presentaciones de libros o juegos en familia. También impulsan concursos, sorteos, becas, inscripciones o subvenciones para fomentar el euskera en el ámbito cultural.

Pero en estos seis años Oihaneder ha evolucionado, y lo ha hecho adaptándose a las necesidades y gustos de su público. “No somos como éramos en 2015 ni la programación es la misma. Hemos ganado mucha experiencia”, afirma Iker Durana, administrador y gestor del proyecto. Para ello han llevado a cabo un trabajo de investigación de públicos con el que han podido conocer cómo son y qué gustos tienen las personas usuarias de Oihaneder, para así programar actividades basándose en sus necesidades.

“Por lo general recibimos a un público de entre 35 y 60 años, euskaltzale y aficionado a la cultura. La mayoría son mujeres”, explica Lazkano. Para las personas más jóvenes “Montehermoso no es un sitio atractivo”, dice. Una percepción que esperan que desaparezca cuando se trasladen al palacio Ruiz de Vergara y se haga realidad el Kafe Antzokia. “Contar con nuestro propio espacio nos dará una autonomía que no tenemos ahora mismo. Esperamos llegar a más gente y convertirnos en el punto de encuentro de toda la comunidad euskaltzale de Vitoria”, desea Lazkano.

Kafe Atzokia

Está previsto que Gasteizko Kafe Antzokia abra sus puertas en 2022 tras una inversión municipal de 2,9 millones de euros. Contará con cuatro plantas, accesos desde las calles Zapatería y Herrería, una sala principal de gran capacidad y espacios versátiles destinados al trabajo y a la creación cultural en euskera.

Iker Durana e Iñaki Lazkano durante la entrevista con Go Gasteiz Kultura/ Endika Portillo

Una creación cultural que tanto Iker como Iñaki describen como “brutal”. “Teniendo en cuenta el número de euskaldunes, somos una comunidad que crea muchísimo”, afirma Iker. Destacan la literatura y la música, con especial mención al teatro, que está empezando a despegar. “Lo que falla en Euskadi es la organización. El Gobierno Vasco ha tenido años para hacer las cosas bien y no las ha hecho. La situación de los/as creadores/as es precaria y esta crisis ha incrementado esa precariedad”, explica Iñaki. Pone como ejemplo el modelo intermitente francés, donde los/as creadores/as cobran un sueldo todos los meses si demuestran que trabajan un mínimo de horas. “Es un modelo que se puede exportar. El sector necesita estos incentivos”, declara.

Euskera en Álava

Pero para crear en euskera es necesario dominar el idioma. Actualmente un 25% de los/as alaveses/as sabe euskera, frente al 5% de hace 40 años. Unos datos que según Iker e Iñaki “son muy positivos y dan mucha alegría”. No obstante, de saberlo a hablarlo hay un gran paso. “El euskera no se utiliza. Hace años se creía que la educación en euskera iba a conseguir que las personas jóvenes terminaran hablándolo, pero eso no ha ocurrido. La presión del castellano es enorme y con los años acaban perdiendo el idioma”, afirma Iñaki.

Para fomentar su uso, el Gobierno Vasco ha impulsado actividades como Euskaraldia, iniciativas en las que Oihaneder también participa. “Tras la primera edición se comprobó que realmente había tenido una incidencia en nuestro día a día, por lo que ya están preparando la segunda”, cuenta Iker. Además, Iñaki incide en que “últimamente Euskadi mira mucho a Álava, porque se están poniendo en marcha muchos proyectos a favor del euskera como puede ser el nuestro o Aiaraldeko Faktoria”.  

Desde Oihaneder miran al futuro con ilusión. Sus objetivos a corto plazo son poder trasladarse al palacio Ruiz de Vergara “cuanto antes” y seguir trabajando en “crear una red de agentes culturales vascos públicos y privados para fortalecer y ampliar la comunidad. Queremos seguir dando una oportunidad a todas esas personas, grupos o compañías euskaltzales que no pueden acceder a espacios más grandes de la ciudad. Queremos ser el referente del euskera en Álava”.