“Creando se encuentran soluciones a muchos problemas”

La Escuela de Artes y Oficios acerca anualmente el arte y la creación a cientos de personas desde hace más de 240 años.

Clase de pintura en la Escuela de Artes y Oficios./Endika Portillo

La Escuela de Artes y Oficios de Vitoria-Gasteiz es el centro de enseñanza no reglada más antiguo de Euskadi. En el histórico edificio de la Plaza del Conde de Peñaflorida se han formado miles de alumnos/as entre los que destacan el artista Díaz de Olano, el explorador Manuel Iradier, el modisto Modesto Lomba y el arquitecto Julio de Saracibar.

Nació como la Escuela de Dibujo, fundada el 21 de septiembre de 1774 por la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País. El centro surgió por las necesidades de la propia ciudad de tener ingenieros y dibujantes formados que desempeñaran los oficios más demandados del momento.

Fachada de la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria-Gasteiz./Endika Portillo

Adaptarse a los tiempos

La escuela ha ido transformándose, evolucionando y adaptándose a las necesidades de la propia sociedad. A las clases iniciales de dibujo se fueron sumando diversas materias artísticas, artesanales e incluso un amplio abanico de enseñanzas de carácter industrial y también del ámbito comercial. “Por aquel entonces, las clases se daban en horario nocturno. Cuando el alumnado salía de trabajar, acudía a la escuela a formarse”, explica Elisabeth Palacios, directora de la Escuela de Artes y Oficios. El centro arrancó con clases de diseño, dibujo, carpintería y pintura. Más tarde se incorporaron otros oficios como fontanería y electricidad. Años después se agregaron marroquinería, encuadernación, cerámica y textil. Algunas de estas materias aún se siguen impartiendo.

La escuela tiene más de 240 años de historia./EAyO

Actualmente, el objetivo de la Escuela de Artes y Oficios no es otro que acercar a cualquier persona que lo desee al mundo del arte, de la creación y del disfrute artístico. Se imparten materias relacionadas con la creación plástica, dibujo, pintura, escultura, técnicas gráficas, cerámica, cuero, madera, encuadernación, audiovisuales y fotografía. “Acude gente de La Rioja, Burgos y del resto de Euskadi. Es la única escuela de artes y oficios que existe con estas características dentro de esta comunidad. El alumno más joven tiene 3 años y el más mayor, más de 90”, afirma Elisabeth. 

Cursos y talleres

Los cursos de los/as más jóvenes se dividen por edades. El alumnado de 3 y 4 años se inicia en la escuela con el taller ‘El juego del arte’, donde aprenden a crear jugando, desde el descubrimiento. Los niños y niñas de 4 a 8 años acuden a ‘Creatividad infantil’, una propuesta que pretende mantener vivo el afán de curiosidad y canalizar su potencial expresivo y creativo con actividades basadas en el ‘abecedario gráfico’ primario, abordando cuestiones relacionadas con el color y la mancha.

Los niños y niñas de Vitoria-Gasteiz pueden acudir a la escuela desde los 3 años./Endika Portillo

El taller ‘Arte joven’ está dirigido a jóvenes de 8 a 16 años. Los contenidos son más específicos a medida que los/as alumnos/as crecen. No obstante, Elisabeth insiste en que las clases son “muy amenas. Ya no hay que sufrir para aprender a dibujar o a pintar”. 

La Escuela de Artes y Oficios también imparte talleres creativos al alumnado de los centros escolares de la ciudad. Las actividades están dirigidas a menores de 16 años y tienen una duración de 6 horas, que se dividen en dos sesiones. El objetivo es dar a conocer los medios de expresión propios de las artes plásticas y potenciar la capacidad creativa y la participación colectiva. “Las humanidades y las artes han desaparecido de los contenidos de formación reglada y eso es un gran problema. La parte creativa y de humanidad es muy importante para formar buenas personas. Si algo necesita esta sociedad es gente creativa, ya que creando se encuentran soluciones a muchos problemas”, afirma Elisabeth.

Actualmente acuden muchas personas jubiladas a la escuela./Endika Portillo

Desde la escuela creen que es muy escasa la formación de las artes en Álava y Euskadi. “En Álava hay Bachilleres artísticos, pero creo que habría que apostar más”, dice Palacios. Por ello, los/as jóvenes de 16 a 18 años tienen la opción de cursar ‘Preparatorio’, un curso que surgió con el objetivo de preparar al alumnado de cara a los exámenes de acceso a Bellas Artes o Arquitectura. “El curso es un éxito y acuden jóvenes de diferentes perfiles, aunque ya no es específico para ese colectivo; puede cursarlo todo aquel que lo desee”, explica la directora. 

Las personas adultas también disfrutan de los cursos y talleres de la escuela. Desde fotografía hasta cine digital, pasando por talla de madera, cerámica, escultura, pintura o grabado, entre otros. Y es que el perfil del alumnado ha cambiado mucho durante sus más de dos siglos de historia. “Actualmente acuden muchas personas jubiladas y sobre todo niños/as. Ver por aquí menores de edad era impensable hace años, solo venían adultos a formarse para poder trabajar. Ahora tenemos hasta talleres de videojuegos para jóvenes”, explica Palacios. 

Clase de talla de madera en la Escuela de Artes y Oficios./Endika Portillo

Digitalización

La pandemia y el confinamiento también han obligado a la escuela a dar un paso más en su camino hacia la digitalización. Si bien siguen apostando por la enseñanza presencial, han creado una plataforma online donde cuelgan todos los contenidos y desde donde tienen opción de continuar con las clases en caso de que haya otro confinamiento. Elisabeth afirma que “todo el profesorado está haciendo un esfuerzo muy grande para adaptarse. Además, hemos formado a todo el alumnado para que sepa utilizar la plataforma. Hasta los/as más reticentes se han dado cuenta de que es una herramienta muy útil. Tenemos que aprender y evolucionar”.

En 2014 la Escuela de Artes y Oficios fue declarada como Patrimonio cultural inmaterial de Vitoria-Gasteiz, y el mismo reconocimiento ha tenido lugar en las Juntas Generales de Álava y también en el Parlamento Vasco. “Son pasos dados para el reconocimiento de su tarea en la ciudad y, sobre todo, para evidenciar entre todos el deseo de preservar vivo y latente el valioso patrimonio heredado”.

La escuela también ofrece clases de fotografía y cine digital./Endika Portillo