“Las acciones culturales nos ayudan a llegar a mucha más gente”

Hablamos con Gorka Belamendia, coordinador de Ataria, sobre cómo desde el Centro de Interpretación de Salburua se emplea la cultura como estrategia de divulgación del conocimiento medioambiental.

Gorka Belamendia, coordinador del Centro de Interpretación de Salburua./Endika Portillo

Ataria es la puerta de entrada a la naturaleza. Un equipamiento ambiental destinado a favorecer el conocimiento de los humedales de Salburua y mostrar sus valores, y, por extensión, la importancia de la biodiversidad y del patrimonio natural. Constituye uno de los rincones más singulares del Anillo Verde gasteiztarra. 

Se trata de un espacio abierto al público que, apoyándose en gran cantidad de recursos y servicios, acoge anualmente alrededor de 400 actividades de ocio y entretenimiento, interpretación, divulgación, comunicación, estudio e investigación en torno a la biodiversidad. El 50% de estas acciones son actividades que recurren a la cultura con el objetivo de llegar a más personas y fomentar así el conocimiento medioambiental entre la ciudadanía de Vitoria-Gasteiz.

Go Gasteiz Kultura ha charlado con Gorka Belamendia, coordinador del Centro de Interpretación de Salburua, sobre la cultura como estrategia de mediación y divulgación de conocimiento.

Hemos venido a Ataria porque, aunque este es un proyecto vinculado al medioambiente, trabajáis también desde contenidos y formatos culturales, enn este caso, como estrategia de divulgación. ¿Por qué recurrís a la cultura, al arte? ¿Qué os aportan?

De esta manera podemos extender más nuestra ramificación de sensibilización y educación en pro de la sostenibilidad en el entorno de la ciudadanía. Cuando vinculamos el medioambiente con la cultura en general, conseguimos llegar a más personas que si solamente la estuviéramos resumiendo en el entorno de la naturaleza. Creemos además que la naturaleza es todo, que se puede trabajar de manera ecológica y natural en cualquiera de los sectores económicos. 

Exposición en Ataria antes de la pandemia./ Ataria

¿Qué tipo de propuestas soléis programar en Ataria? 

Nuestra agenda de actividades se desglosa en cinco grandes ámbitos. El primero es el más expositivo: intentamos que Ataria sea una sala de exposiciones para que toda aquella persona que tenga algo que mostrar en el entorno de la naturaleza lo pueda hacer, le damos visibilidad. El segundo son las conferencias: procuramos bajar la ciencia a un nivel mucho más práctico, dominado por la persona de a pie, y generamos conferencias tanto en el ámbito coloquial como en el técnico. La tercera actividad serían los cursos: algunos están dirigidos a personas investigadoras y otros al público general con el fin de aumentar sus conocimientos y que puedan participar en acciones medioambientales a través de nuestra propia red de ciencia ciudadana.  El cuarto ámbito serían los recorridos naturalísticos dirigidos al público en general, tanto familiar como intergeneracional. Y por último estarían las actividades familiares. Aquí es donde intentamos involucrar a los diferentes actores y actrices de la cultura ofreciendo obras de teatro, rapsodias, conciertos, presentaciones de libros, etc. De esta manera conseguimos abrir canales de comunicación con ciertos sectores que en un principio parecieran estar alejados del medioambiente.

Ataria cumple 10 años. ¿Ha habido una evolución en esta hibridación con la cultura?

Muchísima. Cuando arrancamos a trabajar en Ataria nos dimos cuenta de que estábamos convenciendo a los convencidos. Empezamos entonces a pergeñar una estrategia para acercar la cultura medioambiental al público general. Comenzamos intercalando pinceladas de artistas culturales en nuestro espectro de actividades y vimos que funcionaba, eso nos motivó para ir aumentado este tipo de acciones. Actualmente programamos 400 actividades al año, de las que el 50% son acciones culturales.

Gorka Belamendia junto a varias aves en Ataria./ Endika Portillo

¿Qué os aportan las miradas de los/as artistas con los que trabajáis? ¿Y qué les aporta a ellos/as trabajar con Ataria? 

Nos ayudan a implicar el arte en el medioambiente, algo que veníamos leyendo en numerosos papers pero que no conseguíamos intercalar. A ellos les da una visibilidad marcada por esa etiqueta verde y les ayuda a generar currícula dentro de un espacio tan simbólico y peculiar como es este centro. 

¿Y cómo trabajáis con ellos?

Hay muchas personas que llaman a nuestra puerta para ofrecernos una de sus piezas porque entienden que está perfectamente coaligada con el medioambiente. Pero también somos nosotros los que llamamos a ciertos artistas para que nos preparen una obra concreta o para que vengan a representar una de sus piezas.

Espectáculo de magia en Ataria./ @vg_ataria

¿Qué tipo de público acude a las actividades de índole más cultural? ¿Es un público distinto al que participa en otras de vuestras actividades?

El público que acude a las acciones más culturales no es el que habitualmente está dentro del ámbito del ecologismo o de la naturaleza. Eso hace que programar acciones culturales sea tan enriquecedor, porque conseguimos llegar a mucha más gente de la que llegaríamos si exclusivamente nos ciñésemos al ámbito de la biodiversidad.

Desde el ámbito cultural se insiste mucho en la importancia de trabajar en colaboración constante con el ámbito educativo para garantizar que todos/as los/as niños accedan al arte y a la cultura, y para que la creatividad forme parte de sus vidas en el hoy y en el mañana. ¿Cómo de importante es, desde vuestro ámbito de trabajo, el medioambiente, colaborar con los centros educativos

Tenemos una campaña escolar en la que los/as alumnos/as de Gasteiz acuden a nuestro centro para educarse ambientalmente. También llevamos a cabo diversas representaciones de teatro con nuestro equipo educador para calar más hondo en ese sentimiento de cercanía de la naturaleza hacia las personas. 

Cientos de estudiantes acuden anualmente a Ataria./ Endika Portillo

Antes las actividades eran gratuitas y ahora algunas sí que tienen un precio, ¿por qué este cambio?

Para conseguir que la gente que se inscribe a las actividades acuda a ellas. Si una actividad tiene 20 plazas y se han quedado fuera 700 personas, es importante que acudan todas las que se han apuntado. Cuando eran gratis, había gente que cambiaba de planes, no venían y no podíamos cubrir esos huecos libres. El precio es algo simbólico, pero hemos notado que la gente que se apunta, viene. 

Te lanzamos una afirmación y nos dices si la compartes o no: “tendemos a compartimentar en exceso las áreas de conocimiento (medioambiente es medioambiente, filosofía es filosofía, arte es arte, etc.), pero si las cruzáramos más a menudo, nos enriqueceríamos mucho más mutuamente en contenidos, en metodologías de trabajo, en estrategias de divulgación y en el cruce de públicos”. ¿Estás de acuerdo?

Por supuesto. Nosotros estamos intentando conseguir esa interrelación entre todo. Si logramos nuestros objetivos a través de cualquiera de los canales o herramientas que tenemos a nuestro alcance, más fácil será hacérselo entender a la gente y que lo interiorice.

Centro de Interpretación de los Humedales de Salburua./ Endika Portillo

Desde Ataria participáis en el Proyecto de Red de Participación en Ciencia Ciudadana. ¿En qué consiste exactamente?

Consiste en democratizar la ciencia. La ciencia siempre ha estado sujeta a unos baremos tecnocráticos en los que los científicos eran los únicos que podían investigar. LLevamos ya años diciendo que no, que cuando nos apoyamos en una ciudadanía cultural y medioambientalmente educada podemos obtener mayores réditos. 

Cualquier persona sin conocimientos previos puede participar en nuestros programas de ciencia ciudadana. Nosotros le ponemos las herramientas necesarias para que empiece teniendo una base escueta pero sólida de conocimiento. A partir de ahí fomentamos que su participación sea enriquecedora tanto para él/la como para todas las personas del grupo, porque sus dudas, sus preguntas y sus cuestiones van a ser respondidas y compartidas. Así conseguimos que aumente el conocimiento de todos los participantes.

¿Cuánto de arte hay en la naturaleza?

La naturaleza es arte. Cuando una araña teje su tela, la está tejiendo de una manera genéticamente heredada de sus ancestros, pero esa telaraña es una auténtica obra de arte. La berrea de los ciervos es un canto sonoro. Los nidos de las aves son construcciones artísticas y los rituales de cortejo de cualquier especie son una auténtica obra de teatro. Por no hablar de los paisajes sonoros, son grandes conciertos que la naturaleza nos ofrece y, por lo tanto, debemos considerarlos arte. 

Alumnos del Grado en Educación y Control Ambiental de Egibide acuden a Ataria a liberar una cigüeña./Ataria

Muchas personas están redescubriendo el valor de la cultura en los últimos meses. ¿Está pasando lo mismo con la naturaleza?

Tras el confinamiento, la gente ha demandado medioambiente y ha salido a pasear por todo nuestro patrimonio natural. En Vitoria-Gasteiz tenemos una ciudadanía de quitarse el sombrero; sabemos valorar el medioambiente y sabemos que mejora nuestra calidad de vida, nuestra salud y que nos desestresa.

¿De cara a 2021, qué encontraremos en Ataria relacionado con la cultura y el medioambiente?

Estamos trabajando para que la gente encuentre un Ataria reformado en acciones y  propuestas. Vamos a generar actividades novedosas, diferentes y les vamos a dar una vuelta de campana. 

Además, esta pandemia nos ha venido bien para darnos cuenta de que no es necesario traer hasta Vitoria al/a mayor experto/a en temas ambientales, sino que desde su propia casa puede llevar a cabo la conferencia y así reduciríamos la huella de carbono. Asimismo, a través de las redes podemos ampliar el espectro de personas que lo escuchen porque ya no va a ser necesario venir a Ataria.