Iratxe y Klaas, la conexión Euskadi-Holanda que rompe moldes

Conocemos a esta pareja de artistas visuales que buscan “incidir en las contradicciones para así cambiar la manera de ver las cosas”

Iratxe Jaio (Markina-Xemein, 1976) y Klaas Van Gorkum (Delft, Países Bajos, 1975) trabajan juntos desde el año 2001 produciendo vídeos, publicaciones e instalaciones. Aunque desde siempre había tenido mucho contacto con manualidades y procesos creativos, Iratxe no se dio cuenta de que quería dedicarse al arte hasta que, al acabar la carrera de Bellas Artes, viajó a Holanda de intercambio. Klaas, por su parte, sin tener su familia una relación especial con el arte, descubrió ya de adulto su pasión por este mundo.

La primera vez que trabajaron en tándem tenían alrededor de 25 años. Por aquel entonces, aunque se había formado como pintora, Iratxe comenzaba a experimentar con el vídeo, formato en el que Klaas ya trabajaba. En ese momento, el Ayuntamiento de Rotterdam invitó a varios/as artistas a ocupar durante un mes las oficinas del consistorio e intervenir en él; ante esta convocatoria, Iratxe y Klaas decidieron realizar un proyecto de manera conjunta.

Desde aquella primera vez ya han pasado 18 años, y en todo este tiempo sus trabajos se han podido ver en exposiciones individuales en la Galería Joey Ramone (Rotterdam, Holanda), en ADN Platform (Barcelona), FRAC-Aquitaine (Burdeos, Francia), MUSAC (León) y en Montehermoso (Vitoria-Gasteiz) entre otros. También han formado parte de exposiciones colectivas en el Museo San Telmo (Donostia), TENT Center for Contemporary (Rotterdam, Holanda) y Fabra i Coats Centre d’Art Contemporani (Barcelona). En paralelo a su práctica como artistas, también han escrito numerosos artículos sobre la relación entre el arte y la política.

Iratxe y Klaas niegan buscar la controversia con sus proyectos, pero explican que como artistas deben “tener un papel crítico en relación a la sociedad”. Klaas afirma que les gusta “incidir en las contradicciones para así cambiar la manera de ver las cosas”.

Actualmente, la pareja artística se encuentra inmersa en su próximo proyecto, ‘De palos y piedras’, cuyo eje es la reconstrucción de un monolito que se encontraba en el pueblo de Urbina (Álava). La piedra tenía tallados los nombres de tres soldados nazis muertos durante la Guerra Civil y su superficie se fue desgastando a causa de los diversos intentos de destrucción y pintadas sufridas desde su levantamiento. “Ha funcionado como una superficie porosa que ha ido recogiendo los cambios que han ocurrido en la sociedad desde el momento en el que se colocó”, explica Iratxe. Hace unos meses Iratxe y Klaas sacaron un molde de ese monolito y varios días después la piedra desapareció. Ahora, con la reconstrucción del memorial, Jaio y Van Gorkum buscan establecer una relación entre el lento proceso de transformación geológica y la historia del conflicto humano del que este elemento ha sido escenario.