La cultura, en vivo, vuelve al Principal

A pesar de la alerta sanitaria, el equipo técnico del teatro no ha parado de trabajar para reprogramar las obras canceladas y poder disfrutar de ellas de la manera más segura posible. Hablamos con Marta Monfort, Anabel Duque, Julio Álvarez y Esther Ramírez de la Piscina para conocer de primera mano cómo funciona la Red de Teatros de Vitoria-Gasteiz por dentro

Anabel Duque, Esther Ramírez de la Piscina, Marta Monfort y Julio Álvarez en el Teatro Principal de Vitoria-Gasteiz./ Endika Postillo

El Teatro Principal de Vitoria-Gasteiz volverá a subir el telón este próximo viernes después de haber permanecido más de tres meses cerrado debido a la crisis del coronavirus. El cantautor vasco Ruper Ordorika será el encargado de llenar de vida y de música el escenario de la calle San Prudencio, que ha tenido que cancelar 44 de los espectáculos que tenía programados.

“Hemos vivido con mucho estupor toda esta situación. El equipo no ha parado de trabajar para poder reprogramar todos los espectáculos y buscar la forma más segura de volver a reabrir el Principal”, afirma Marta Monfort, directora y programadora de la Red de Teatros de Vitoria-Gasteiz.

35 de los espectáculos cancelados se han logrado recuperar y se podrán disfrutar entre el próximo otoño y 2021. No obstante, el ayuntamiento ha indemnizado a todas las compañías cuyos contratos ha tenido que suspender. “El deseo de todas ha sido recuperar la fecha y poder actuar. Sin embargo, hay algunas a las que les hemos dado fecha para 2021 y nos han dicho que no saben si van a poder tener la oficina abierta hasta el año que viene”, explica Julio Álvarez, técnico de cultura. “Desgraciadamente, hay estructuras pequeñas que no van a aguantar. El sector escénico va a sufrir mucho con esta situación”, apunta Monfort.

Unas heridas de las que ya está siendo testigo el equipo del Teatro Principal a raíz de sus dos convocatorias, ‘Enredados’ y ‘Off Lokal’. “Estamos recibiendo textos post pandémicos y muy apocalípticos. Se nota al sector más tocado que nunca“, declara la directora.

Durante la entrevista en el Teatro Principal de Vitoria-Gasteiz./Endika Portillo

Al otro lado del telón se encuentra el público; amantes de las artes escénicas que han visto cómo las obras para las que habían adquirido entradas se suspendían. A estas personas también se les ha devuelto el dinero. “La gente está teniendo una comprensión y una paciencia infinita”, explica Anabel Duque, técnica de cultura. “Ya hemos devuelto el 100% del dinero de las entradas que se vendieron online y ahora estamos con las que se compraron en taquilla. Todavía falta gente por venir”.

Esther Ramírez de la Piscina, encargada de la gestión y atención en taquilla, afirma que el público “está deseando volver al teatro. Nos preguntan cuándo vamos a volver a abrir, cuándo van a poder disfrutar de las obras suspendidas o cuál va ser la nueva programación. Las personas que aman el teatro necesitan disfrutarlo en vivo. Es un público muy fiel”. 

Meses sin cultura en vivo

Debido al estado de alarma, “hemos estado meses sin poder disfrutar de la cultura en vivo y en este momento es importante ponerla en valor”, asegura Marta. Desde la Red de Teatros apostaron por no ofrecer contenidos digitales durante el confinamiento, porque, según el equipo, iba en contra de la esencia de las artes escénicas. “Los actores y actrices nos lo han agradecido. Hay que poner en valor el trabajo y dignificar la profesión”, afirma. 

Marta Monfort, Julio Álvarez, Esther Ramírez de la Piscina y Anabel Duque./ Endika Portillo

Ahora, tras tres meses cerrado al público, el Teatro Principal ya está listo para abrir sus puertas el próximo 17 de julio. El aforo será de un 50%, la mascarilla será obligatoria y habrá un circuito en el suelo que indicará cómo moverse. Las puertas se abrirán 30 minutos antes de cada espectáculo y la sala contará con 12 acomodadores/as, 3 más que antes de la pandemia. La salida será escalonada y se ha incentivado la compra online con precios más baratos para evitar la venta en taquilla. Además, el teatro se desinfectará por completo después de cada espectáculo. “Hemos trabajado muy duro para que el Principal sea un lugar totalmente seguro. Queremos transmitir tranquilidad”, afirma Marta.

Apoyo a la creación local

La primera persona que se subirá al escenario será el cantautor vasco Ruper Ordorika. Este, de hecho, fue el primer concierto que se suspendió antes de la crisis sanitaria, por lo que el Teatro Principal volverá a retomar su actividad justo en el punto donde la dejó. 

De los ocho espectáculos programados para este verano, seis pertenecen a compañías vascas. “Hemos querido dar un mayor apoyo a la creación local, es lo que toca en estos momento. También hemos buscado un regreso lúdico, entretenido y divertido”, explica Monfort. La programación de los próximos meses será “más modesta, más local, menos internacional, pero igual de buena que siempre”, añade Anabel. 

Además, han apostado por bajar los precios para que las familias que se encuentren en una situación más difícil puedan acudir igualmente a ver las obras. “La cultura es un derecho y tenemos que ofrecerla para que esté al alcance de todos/as. Nuestro objetivo es llenar el teatro un 80%. Sabemos que no es una programación típica de verano, de fiestas, pero la vamos a disfrutar muchísimo”, matiza Marta. 

Julio Álvarez, Marta Monfot, Anabel Duque y Esther Ramírez de la Piscina durante la entrevista en el Teatro Principal./Endika Portillo

Una programación que lleva meses cocinándose y que tiene un gran equipo detrás trabajando para que todas las piezas encajen y el público pueda disfrutar de las artes escénicas. Una programadora, cinco técnicos/as de cultura, dos administrativos/as, seis técnicos/as de artes escénicas, dos conserjes y cuatro personas de limpieza forman el equipo municipal. A eso hay que sumarle el personal de tres empresas externas: Vitaki (gestión y atención en taquilla), Eulen (acomodación y personal de sala) y Aisilan (apoyo técnico y carga y descarga).

Meses de trabajo previo

Para que una obra pueda finalmente representarse en el escenario de la calle San Prudencio, hay meses, incluso años de trabajo previo. “En primer lugar, Marta se pone en contacto con las compañías y se cuadran fechas. Esto sucede con muchos meses de antelación. Los acuerdos a los que Marta llega los traslada a los/as técnicos/as de gestión, que son quienes se encargan de la producción. Hay que comprobar la viabilidad técnica del escenario y del espectáculo. Posteriormente se hacen los contratos con las compañías y el trabajo de producción; alojamiento, dietas, etc. A la vez comienza la comunicación, redes sociales, entradas e información en la página web. Es un gran rompecabezas en el que todas las fichas son muy importantes y tienen que encajar. Es un trabajo de equipo”, explica Julio. 

El Teatro Principal se enfrenta además a un futuro incierto. En los próximos meses arrancará su reforma, algo que obligará a cerrar de nuevo las instalaciones. “Es totalmente necesario que se renueve el teatro; las butacas no son cómodas, el escenario es pequeño y el equipo técnico lucha cada día con la viabilidad y la adaptación de las obras. Hacemos espectáculos del siglo XXI en una infraestructura del siglo XIX”, declara Marta Monfort. “No obstante, seguirá habiendo obras en los diferentes escenarios de la Red de Teatros”.

Mientras llega la esperada reforma, el equipo sigue cerrando funciones para el próximo otoño, siempre con el objetivo de crear y formar espectadores/as. El Teatro Principal ofrece una “programación plural y de calidad. También hacemos apuestas por obras arriesgadas, además el 20% de los espectáculos son en euskera”, declara Marta. “Somos un servicio público de cultura y la excelencia en la calidad artística siempre será nuestro sello de identidad”.