Zuriñe F. Gerenabarrena: “Alguien vino al colegio, hizo un coro y ahí empezó todo”

Compositora y profesora en Musikene, trabaja actualmente en una obra de orquesta sobre la recreación de la vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano

La pasión por la música de Zuriñe F. Gerenabarrena comenzó desde que era muy pequeña, “alguien vino al colegio, hizo un coro y ahí empezó todo”, cuenta. Años más tarde decidió iniciar sus estudios en el Conservatorio Municipal de Música, ubicado entonces en el Casco Viejo, “me gustaba muchísimo, pero la llegada de Carmelo Bernaola como director y profesor de armonía, supuso el empuje que necesitaba”, afirma. 

Con el Título Superior en Composición y acordeón bajo el brazo, siguió formándose en la Scuola Civica de Milán y asistió becada a cursos de composición en Sevilla, Villafranca del Bierzo, Granada, Milán y París. Zuriñe es una compositora versátil, realiza encargos para solistas, orquestas sinfónicas, producciones escénicas y cine. También trabaja en el ámbito de la electroacústica y en proyectos multidisciplinares. Se define como una compositora que hace “música de hoy, hecha hoy y para gente de hoy”. “Mi intención es dar a conocer sonidos que vienen del mundo electrónico, recogidos en la calle, sonidos ambientales, de otros países o sonidos en colaboración con otros/as. Es una mezcla de todo ello”, afirma.

Actualmente trabaja en una obra de orquesta sobre la recreación de la vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano. Los/as compositores/as elegidos para el proyecto son Mikel Chamizo, Mikel Urquiza, Joël Méhra, Teresa Catalán y Zuriñe, quien se encargará de reflejar el final del viaje en 1522 y el regreso a casa del explorador. El proyecto se irá revelando desde el estreno de la primera obra, la de Mikel Chamizo este otoño, a su conclusión en la primavera de 2022, año de la conmemoración del quinto centenario de la expedición.

Además de su trabajo como compositora, Zuriñe es profesora de Armonía y Contrapunto en Musikene, Centro Superior de Música del País Vasco. Mira hacia los centros educativos y se pregunta por qué la música ha perdido presencia en ellos, “¿Por qué suprimir la música del día a día de los/as niños/as? Haciéndolo, estamos limitando su capacidad innata de disfrutar con la música y la creación sonora. Yo comencé mis estudios con la música que había en la escuela, con el coro”.