“Ahora no podemos volvernos individualistas, después de tanto tiempo trabajando por la cohesión social”

La asociación Goian trabaja, desde el Casco Viejo de Gasteiz, la coeducación, el impulso del euskera, la participación y la diversidad a través de actividades culturales y deportivas.

Familias de Goian durante la Korrika./ Goian

Bintou Traore tiene actualmente 17 años. Cuando tenía 9 su vecina le animó a apuntarse a clases de teatro en la asociación cultural y deportiva Goian. “Fue la mejor experiencia de mi vida”, cuenta. Meses más tarde comenzó a jugar a baloncesto, un deporte que le enganchó y que se ha convertido en una parte muy importante de su vida. Este año debutará como entrenadora con un grupo de alevines de la asociación. “Goian me ha aportado felicidad, energía y amistades, son mi segunda familia”, afirma Bintou.   

Goian es un proyecto socioeducativo que busca favorecer la convivencia de las distintas personas, colectivos y entidades del Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz. Desarrolla su trabajo en el ámbito del tiempo libre con personas que viven en el barrio. Su objetivo es garantizar que todos los niños y niñas del Casco Viejo disfruten y participen en proyectos grupales deportivos o culturales mediante una variada programación. En todos los grupos se trabaja la coeducación, el impulso del euskera, la participación y la diversidad como valor. 

Para conocer mejor el proyecto hablamos con Natasha Rueda, Pilar Melguizo y Bintou Traore, quienes afirman que “Goain nos son actividades para consumir, son actividades para participar”.

Natasha Rueda, Bintou Traore y Pilar Melguizo. / Endika Portillo

Goian es un proyecto que busca favorecer la convivencia en el Casco Viejo de Gasteiz, un barrio que todos los gasteiztarras conocen, pero la mayoría solo como espacio de ocio. ¿Cómo es el día a día, la vida cotidiana en él?

El día a día es muy diferente a lo que es el ocio nocturno o tardeo. Es más un ambiente de pueblo que de barrio. Nos conocemos todos, los/as niños/as juegan en las calles, en el parque, la gente compra en las tiendas… Es una vida de un barrio normal, pero más familiar. 

¿Qué razones llevaron, en su día, a crear el proyecto? ¿Qué dificultades siguen existiendo y en qué aspectos se han dado avances importantes?

El barrio estaba muy estigmatizado y muy dividido. Había mucha problemática y poca cohesión social. La razón principal fue querer lograr esa unión y convivencia en el barrio. Comenzaron reuniéndose diferentes grupos de Educación de Calle, AMPAS y una sociedad deportiva que había en el barrio hace años, y poco a poco se fue formando lo que hoy conocemos como Goian. 

Tenemos una gran capacidad de adaptarnos a todas las circunstancias, siempre sin perder de vista nuestros objetivos, pero actualmente la mayor dificultad a la que nos enfrentamos es la propia situación generada por la COVID. Nos encontramos con muchos obstáculos para poder llevar a cabo las actividades. 

Otra de las dificultades es hacer ver a las familias que no somos una asociación que trabajamos solo para niños/as de fuera o con dificultades, de hecho somos  todo lo contrario, Goian es un espacio para todos/as.

Uno de los equipos de futbol de Goian durante un entrenamiento./ Goian

El Gobierno Vasco os ha concedido uno de los dos Premio Elkarlan 2019, premios que reconocen la labor de proyectos que promueven de forma innovadora la generación de valor público compartido para la satisfacción de necesidades y retos sociales. ¿Cómo y en qué innováis en Goian?

En Goian trabajamos con unos criterios educativos específicos que aplicamos en todo lo que hacemos. Hemos creado una guía educativa donde explicamos y definimos estos criterios, así cualquier persona que venga a trabajar podrá consultar este manual y adaptarlo a sus talleres y/o actividades. El Premio Elkarlan nos lo dieron por esta guía, que no solo aplicamos en Goian. La idea es trabajarla a nivel comunitario. Se ha presentado en el colegio y en el grupo de Educación de Calle. De esta manera, si hay un conflicto, todos/as lo abordamos de la misma forma. 

¿Con qué recursos económicos cuenta Goian? ¿Es un modelo sostenible para la asociación u os gustaría otro tipo de sistema? 

Los recursos económicos vienen a través de un convenio que tenemos con el Ayuntamiento, con el Departamento de Diversidad y Convivencia. Tenemos convenida una parte del proyecto y gracias a ello podemos llevar a cabo nuestro trabajo. Por otro lado están las donaciones y cuotas. Y en tercer lugar está la base social, de militancia y voluntariado que tiene Goian y sin lo cual nada de esto sería posible.

El convenio que tenemos está muy bien, pero no llega para todo. Nos gustaría contratar a más monitorado para poder atender a niños/as con necesidades especiales, pero no hay recursos. 

Campamentos de verano de la asociación./ Goian

Uno de los cambios importantes en vuestro foco es que, aunque comenzasteis trabajando solo con infancia y juventud, habéis extendido la actividad al público adulto. ¿En qué aspectos positivos está incidiendo esta decisión?

En las actividades dirigidas al público adulto tienen cabida todas las personas. Buscamos talleres o actividades internacionales, en las que el idioma no sea una barrera, que nadie se quede fuera por este motivo. Eso ha llevado a que familias que antes no tenían mucho enganche, ahora se involucren en la comunidad y en el barrio, y  se sientan parte de la vida del Casco Viejo y de la ciudad.

Uno de los grandes retos de muchos proyectos parecidos es llamar la atención de las personas jóvenes. ¿Cómo se os da esto en Goian?

Muchos niños y niñas de Goian se han hecho mayores y ya no participan en las actividades que hay durante el curso, pero no quieren dejar de estar conectados con la asociación. A raíz de esto surgió Goian Gaztea, que fue una propuesta de personas como Bintou. Es un grupo de jóvenes que durante el curso ayudan a los/as monitores/as, y que tienen también su propio itinerario donde ellos/as eligen qué quieren hacer y la responsabilidad que quieren coger dentro de la asociación. Se comprometen con Goian, pero Goian también se compromete a ayudarlos en sus necesidades y sus intereses. Hay que darles la oportunidad de hacer algo, escucharlos y adaptarse a sus necesidades.

Este verano tuvimos que crear muchos más grupos por el tema del coronavirus, y para poder atender todas las actividades tuvimos que tirar de voluntariado; se presentaron 44 jóvenes del barrio. Ha sido una experiencia preciosa donde hemos podido comprobar el compromiso que tienen nuestros/as jóvenes. 

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Jóvenes de Goian durante una excursión./ Goian

La generación de redes y la colaboración comunitaria son bases importantes de vuestro proyecto. ¿Cómo es trabajar desde estas claves en Gasteiz? ¿Es una ciudad permeable a estos valores?

El Casco Viejo da mucho pie a trabajar de esta manera. Hay que querer empezar e impulsar, que crezca en raíz, que la gente lo vea necesario. Tal y como está la situación en estos momentos, hacer las cosas solos es totalmente imposible. En Vitoria hay un gran movimiento de redes y cada vez trabajamos más a nivel ciudad.

Hablando de colaboración y comunidad, ¿cómo se articula el trabajo en Goian?

Hay un grupo motor conformado por la escuela, el AMPA de Ramon bajo, el AMPA de Landázuri, gente voluntaria, educadores/as de calle y coordinadores/as. Nos reunimos y trabajamos las líneas generales y estratégicas del curso; las decisiones más importantes salen de ahí. Pero es un grupo abierto a todo el mundo, cuanta más diversidad, más rico es el grupo y más propuestas salen.

El equipo de Goian durante una reunión de equipo./ Goian

Trabajáis el tiempo libre desde la cultura y el deporte. ¿Qué valores o aspectos os permiten atender estos dos ámbitos que de otra manera sería más difícil?

Los criterios educativos con los que trabajamos son la coeducación, el cuidado mutuo, el uso del euskera, la participación, el vínculo con la comunidad y la diversidad. Dependiendo de la actividad, hacemos hincapié en unos u en otros criterios. También trabajamos en la intergeneracionalidad, actividades donde nos relacionamos diferentes generaciones.

Goain es un proyecto que se lleva a cabo en el Casco Viejo, pero actualmente la mayoría de los barrios de Vitoria son multiculturales y el modelo Goian podría encajar perfectamente en cualquiera de ellos.  ¿Hay interés en llevar Goian al resto de la ciudad?

Ese sería como un escalón más en el proyecto, pero la idea es crear un modelo que se pueda impulsar en otros barrios. No tanto que Goian se abra a otros barrios, sino que cada barrio tenga su propio Goian. Nosotros/as estamos dispuestos/as a ayudar en ese inicio, ya que es un trabajo inmenso y hace falta gente con muchas ganas de hacer cosas.

Cuentacuentos para los txikis de Goian./ Goian

¿Cuáles son los retos más importantes a los que Goian se enfrenta este curso 20/21? ¿Y a medio y largo plazo?

El reto más importante este año es que nos dejen hacer. En julio y agosto las cosas salieron bien, así que vamos a seguir en la misma línea. Tenemos que preparar un protocolo para cada actividad y lograr una concienciación general para que nos dejen hacer las cosas. A los/as chavales/as no los/as podemos dejar sin actividades, no podemos volvernos individualistas cuando llevamos tanto tiempo trabajando por la cohesión social.