La enseñanza artística batalla contra la crisis

Diferentes escuelas de práctica artística de Vitoria-Gasteiz nos cuentan cómo les ha afectado la crisis de la COVID-19 y cómo se plantean el curso 20 / 21

El pasado 14 de marzo, cuando el Gobierno decretó el Estado de Alarma, decenas de escuelas de práctica artística de Vitoria-Gasteiz tuvieron que echar el cierre. Algunas de ellas optaron por las clases online, pero para otras esta metodología resultaba inviable. La pintura, la danza, la música, el arte y el teatro, entre otros, bajaron el telón de forma indefinida.

Ahora, con la ‘nueva normalidad’, algunas vuelven a abrir sus puertas y todas hacen números y se preparan para un nuevo curso lleno de incertidumbre. Go Gasteiz Kultura habla con sus responsables. 

Sofia Abaitua (danza)

¿Cómo os ha afectado la crisis de la COVID-19 y cómo le habéis hecho frente? 

Creo que como a todo el mundo. Desde la primera semana empezamos con las clases online. Hubo gente que se dio de baja por diferentes motivos: económicos, falta de internet, etc.  Después de todo, creo que lo hemos gestionado bastante mejor de lo que pensábamos y, por lo que nos comenta el alumando, la mayor parte  está contento.

¿Cómo habéis o vais a retomar la actividad? ¿Qué cambios vais a implementar en esta ‘nueva normalidad’ de cara al curso que viene?

Hemos empezado con las clases presenciales pero hay bastante miedo todavía. Estamos dando simultáneamente formación online y presencial. De cara al curso que viene hay muchas ganas, lo que se traduce en nuevas matrículas;lo enfrentaremos como nos demande el alumnado y Sanidad. Por suerte, tenemos una sala muy grande y no creo que tengamos problemas de aforo, pero aún y todo, es posible que nos tengamos que alternarlo presencial y el online.

¿Ha dejado la COVID – 19 algún daño irreparable en vuestro centro? ¿En qué necesitaríais un apoyo específico por parte de la administración pública?

No, por suerte hemos podido pagar a todos/as los/as trabajadores/as del centro y eso ha sido gracias al alumnado que ha continuado, sin faltar un día, con las clases online. No es una gran solución para nuestra materia, la danza, porque en las casas no hay suficiente espacio para desarrollarla con normalidad, pero tengo que reconocer que ha sido de gran ayuda para mantenernos en forma.

Taldegune (música)

¿Cómo os ha afectado la crisis de la COVID-19 y cómo le habéis hecho frente? 

Nos ha afectado de lleno. En TALDE GUNE MUSIKA ESKOLA nos hemos visto obligados/as a suspender toda actividad. Nuestro método de enseñanza se basa en la práctica de instrumento en grupo, por lo que no hemos implantado clases online. Sí que hemos creado contenidos digitales para nuestro alumnado, para mantener su interés y relación con la música.

¿Cómo habéis o vais a retomar la actividad? ¿Qué cambios vais a implementar en esta ‘nueva normalidad’ de cara al curso que viene?

Este mes de junio hemos vuelto a abrir, aunque solo ha acudido cerca del 50% del alumnado. Hemos aplicado un protocolo de seguridad para evitar la propagación de la COVID-19, siguiendo las recomendaciones sanitarias.

En nuestro caso, las clases son siempre en grupos reducidos de 6 alumnos/as máximo y los espacios son amplios, por lo que se respetan las medidas de distanciamiento sin necesidad de restringir aforos. Hemos implementado la limpieza de manos (que ya aplicábamos antes de tocar los instrumentos musicales), así como la desinfección de instrumentos y de aulas entre clase y clase. También hemos desplazado los horarios de entrada y salida del alumnado para evitar contactos innecesarios. Además, el uso de mascarilla es obligatorio. Nuestros/as trabajadores/as, tanto profesorado como personal administrativo, han sido informados/as de cómo aplicar todas estas medidas y se les ha dotado de medios de protección necesarios (mascarillas, gel y productos desinfectantes).


¿Ha dejado la COVID – 19 algún daño irreparable en vuestro centro? ¿En qué necesitaríais un apoyo específico por parte de la administración pública?  

Aparte de los perjuicios psicológicos y sociales que hemos padecido toda la sociedad en general y la salud en quienes han padecido la enfermedad, el principal daño ha sido económico. En TALDE GUNE MUSIKA ESKOLA trabajamos de septiembre a junio, según el curso escolar. Por tanto, todos nuestros ingresos se obtienen en 10 meses; la COVID-19  nos ha impedido trabajar en 3 de ellos. Esto supone una caída anual de entre el 30 y el 40% de los ingresos. La pérdida económica es muy fuerte. Ya llevamos más de 7 años trabajando y la empresa se hallaba en un buen momento. Esto nos supone un importante retroceso, pero por ahora podemos sobrellevarlo. Contamos con volver a trabajar con relativa normalidad el curso siguiente, a partir de septiembre. Todo el alumnado así lo espera y han renovado su matrícula. Si vuelve a haber repuntes con confinamiento y falta de ingresos, empezaremos a tener serios problemas económicos. Esperemos que no llegue esa situación.

Nuestra plantilla está conformada por 27 personas;  24 son profesores/as de música y 3 administrativos/as. Hemos estado todos/as en ERTE, y vamos saliendo de él de manera progresiva.

El apoyo que necesitaríamos de la administración pública es económico: ayudas para cubrir gastos como alquileres, créditos, suministros, servicios, etc., los cuales hemos tenido que seguir pagando incluso sin ingresos. Esto nos arrastra hacia la bancarrota. Hemos solicitado un crédito adicional de ELKARGI, ya que la empresa ha consumido todos los recursos económicos de los que disponía. Los ERTE y la exoneración de pagos a la Seguridad Social han sido una ayuda muy importante; sin ella habríamos declarado la quiebra en dos meses. 

Artebidea (dibujo y pintura)

¿Cómo os ha afectado la crisis de la COVID-19 y cómo le habéis hecho frente? 

Artebidea ha estado dos meses totalmente cerrada. No hemos realizado clases online. Al trabajar con pintura, nos parecía complicado garantizar una formación de calidad vía telemática. A pesar de todo estamos muy contentos/as con la reacción de la gente, mucha quería seguir pagando la cuota sin venir, solo por el hecho de ayudarnos, aunque no lo hemos aceptado.

¿Cómo habéis o vais a retomar la actividad? ¿Qué cambios vais a implementar en esta ‘nueva normalidad’ de cara al curso que viene?

El 25 de mayo se empezó a mover todo y ya abrimos poco a poco. En estos momentos estamos a un 45% de nuestra capacidad, con 8 niños/as por aula. Nos ponemos todos/as mascarilla y mantenemos los dos metros de distancia entre caballetes. Además, trabajamos con niños/as y personas mayores, justo con quienes más cuidado hay que tener.

¿Ha dejado la COVID – 19 algún daño irreparable en vuestro centro? ¿En qué necesitaríais un apoyo específico por parte de la administración pública?

Ha sido una época de bajón, un fuerte golpe, pero no nos ha tumbado. Si todo vuelve a la normalidad no vamos a necesitar de ayudas extra. Si en septiembre podemos funcionar con el 65% del alumnado, podremos tirar para adelante. Pero tenemos miedo; la gente está deseando venir pero, si vuelve a haber restricciones, será duro mantenerse.

 Avant Music Center (música)

¿Cómo os ha afectado la crisis de la COVID-19 y cómo le habéis hecho frente?

Lo cierto es que aquella semana del 9 de marzo fue un mar de dudas, temores e incertidumbre. Convocamos una reunión con todo el equipo de Avant Music Center y tanto el profesorado como el personal de administración estuvimos dispuestos/as a salir adelante como fuese necesario. En aquella reunión organizamos cómo íbamos a continuar con las clases online desde ese mismo viernes por la tarde. Todo un reto y por suerte, todo un acierto.

Nuestro alumnado respondió de forma emocionante, nos abrieron las puertas de sus casas virtualmente y, pese a que tuvimos algunas bajas, la gran mayoría continuó con nosotros/as durante el confinamiento.

¿Cómo habéis o vais a retomar la actividad? ¿Qué cambios vais a implementar en esta ‘nueva normalidad’ de cara al curso que viene?

Hemos aprendido muchas cosas durante este periodo, aprendizajes que seguro seguiremos utilizando ahora que volvemos a las clases presenciales. Un ejemplo es la ampliación de los recursos telemáticos para el funcionamiento de las clases, así como apps como Musicaeduca,  para nuestro alumando infantil, o Rockschool, para las personas adultas.

¿Ha dejado la COVID – 19 algún daño irreparable en vuestro centro? ¿En qué necesitaríais un apoyo específico por parte de la administración pública?

Por suerte no hemos sufrido daños irreversibles con la crisis que estamos sufriendo, ya que por nuestro tipo de negocio permite teletrabajar, habiendo sido mínimas las bajas. Afrontamos ahora el periodo de matriculación con optimismo; la gente ya está reservando sus plazas en nuestras escuelas desde hace semanas. La COVID-19 ha dejado en evidencia lo importante que es la música en nuestras vidas.

21 kolore (dibujo y pintura)

¿Cómo os ha afectado la crisis de la COVID-19 y cómo le habéis hecho frente?

Con el estado de alarma tuvimos que cancelar todas las actividades. Trabajamos con grupos y muchos materiales, por lo que la escuela ha estado cerrada hasta el 1 de junio. Hemos ido pagando los gastos fijos poco a poco. Noto que la gente está confusa y yo ya he dado por perdido este año. Mentalmente es muy duro no tener un horizonte. 

¿Cómo habéis o vais a retomar la actividad? ¿Qué cambios vais a implementar en esta ‘nueva normalidad’ de cara al curso que viene?

Ahora en verano vamos a realizar colonias con niños/as; el aforo es limitado y no hay margen para recuperar pérdidas económicas, pero lo hago más que nada para mantenerme viva y porque tener un negocio cerrado tanto tiempo no es bueno. 

Acogemos menos niños/as de lo normal. Siempre trabajamos con una mesa en el centro, donde los/as niños/as acuden a coger los colores, pinceles y potenciamos el trabajo de grupo. Ahora cada uno/a tiene su espacio creativo individual y luego compartimos con los/as compañeros/as el trabajo final. 

¿Ha dejado la COVID – 19 algún daño irreparable en vuestro centro? ¿En qué necesitaríais un apoyo específico por parte de la administración pública?

Los gastos fijos son muchísimos. Yo he tenido suerte con mi propietario, que me ha dicho que no le pague durante los meses de cierre. De todas maneras, solicitaré la subvención del Gobierno Vasco y si me la conceden le pagaré el alquiler de estos meses atrás. Si mi propietario no hubiese sido tan generoso, habría sido un gran problema porque las subvenciones aún no han llegado.

Tarima (danza)

¿Cómo os ha afectado la crisis de la COVID-19 y cómo le habéis hecho frente?

Fue un shock tener que cerrar Tarima, una impotencia tremenda. Tener la escuela cerrada cuesta mucho dinero, hay que mantener la propia estructura. Después del desconcierto, a finales de marzo decidimos reinventarnos y ponernos en marcha. Decidimos no hacer un ERTE, seguimos con todos/as los/as trabajadores/as en plantilla y optamos por las clases online hasta que pudiéramos volver. Tres cuartas partes del alumnado decidió unirse a esta idea y continuar con las clases de manera virtual. Es un orgullo haber sido capaz de mantener todos los puestos de trabajo sin necesidad de ir a ERTE. Somos un centro privado que jamás ha tenido ningún tipo de subvención.

¿Cómo habéis o vais a retomar la actividad? ¿Qué cambios vais a implementar en esta ‘nueva normalidad’ de cara al curso que viene?

Desde el pasado 8 de junio estamos trabajando a un tercio del rendimiento. Teníamos muchas ganas de volver para poder ponerle un punto final al curso. El esfuerzo tanto del profesorado como del alumnado ha sido muy grande y queríamos terminar el curso con la idea de que el coronavirus no ha podido con nosotros/as.

Tenemos mucha ilusión por el nuevo curso, pero también mucha incertidumbre. Estamos acostumbrados a tener cientos de alumnos/as y ahora con las nuevas medidas no sabemos si vamos a tener que reducir las clases. Si así fuera, sería muy complicado económicamente hablando porque los gastos son los mismos y las ganancias se reducirían drásticamente. 

¿Ha dejado la COVID – 19 algún daño irreparable en vuestro centro? ¿En qué necesitaríais un apoyo específico por parte de la administración pública?

Hemos tenido unas pérdidas de 4.000-5.000 euros. Aún así hemos podido tirar para adelante. Si hubiéramos cerrado por completo, las pérdidas habrían sido mucho mayores. Esta situación hará que caigan muchas empresas del ámbito de la cultura y artístico. Es algo muy triste y desolador, es muy difícil levantarse pero creo que hay que seguir. Me gustaría mandar todos mis ánimos a las demás empresas, ¡hay que continuar!

Escuela de Artes y Oficios (artes plásticas y visuales)

¿Cómo os ha afectado la crisis de la COVID-19 y cómo le habéis hecho frente? 

Se ha cancelado la actividad presencial y hemos continuado dando formación virtualmente a través de los correos electrónicos del alumnado.

¿Cómo habéis o vais a retomar la actividad? ¿Qué cambios vais a implementar en esta ‘nueva normalidad’ de cara al curso que viene?

La actividad escolar la retomamos en septiembre, implantando todos los cambios que marque sanidad, como los aforos, modificaciones horarias de entradas y salidas para el alumnado, adecuación de aulas, etc.

¿Ha dejado la COVID – 19 algún daño irreparable en vuestro centro? ¿En qué necesitaríais un apoyo específico por parte de la administración pública?

El daño irreparable ha sido no poder dar las clases presenciales, ese es el principal valor de la Escuela de Artes y Oficios. Como todo el mundo, necesitaríamos mayor aportación económica para hacer más fácil la adecuación de los espacios. La situación la estamos viviendo con mucho estrés; adaptarnos a estos nuevos tiempos cambiará sin duda la estructura de la escuela, así como la vida de toda la ciudadanía.