“2020, you can’t stop rock´n´roll”

Tras aplazar la edición de este año a 2021, el festival echa la vista atrás y recuerda, junto a Go Gasteiz Kultura, el camino recorrido durante los últimos 18 años.

Azkena-Rock-2020

Dentro de apenas unas horas las puertas de Mendizabala deberían de abrirse para inaugurar la 19ª edición de una de las citas más esperadas del año en Vitoria-Gasteiz, el Azkena Rock Festival. Desgraciadamente, esto no va a ocurrir, y los/as amantes del rock tendrán que esperar a junio de 2021 para disfrutar de Patti Smith, Brian Wilson e Iggy Pop, entre otros.

El Azkena mantiene como cabezas de cartel a la gran mayoría de sus artistas y sumará un día más al festival con motivo de su 20 aniversario, una edición que prometen será “muy especial” y a la que “se sumarán muchos/as más artistas”.

Go Gasteiz Kultura ha querido echar la vista atrás y recordar junto a Alfonso Santiago, promotor del ARF, los 18 años de recorrido de un festival que “por encima de todo se mantiene gracias al público”.

Lo primero de todo, nos gustaría saber cómo estáis viviendo esta crisis de la COVID – 19 desde Last Tour.

Cuando comenzó todo esto tratamos de ser lo más optimistas posible, nos aferramos al tiempo esperando que llegasen noticias positivas que nos ayudasen a sacar adelante nuestros festivales y giras, tal y como las habíamos programado. Una vez pasada la Semana Santa, todo se iba complicando, las autoridades alargaban los periodos de confinamiento, se iba retrasando la incorporación a la actividad de los diferentes sectores y parecía claro que el nuestro era uno de los últimos que iban a poder hacerlo. 

Añadido a esto, la pandemia se seguía expandiendo por el mundo y gran parte de nuestros carteles son internacionales, especialmente de EEUU, el país más afectado. Eso complicaba mucho más que los/as artistas pudiesen llegar. 

Ante esta situación, el pasado 13 de mayo anunciasteis que la edición del Azkena 2020 se retrasaba a 2021. ¿Cómo fue tomar esta decisión?

Esta situación es inédita para toda la sociedad. No ha sido fácil avanzar en mitad de la incertidumbre, pero tan pronto como vimos la imposibilidad de realizarlo, nos pusimos a trabajar en desmontar lo que habíamos construido para 2020 y ofrecer una buena alternativa para 2021. Hemos trabajado duro y a contrarreloj. Además, los/as artistas están aguantando y apoyándonos, pero ellos/as también tienen que cuadrar sus agendas con todo el equipo y personal que han de mover. Seguimos cerrando detalles con todos los grupos que aún no hemos anunciado. 

The Who en el Azkena en 2016./Azkena Rock Festival

¿Qué ha supuesto la cancelación del ARF de este año? ¿Habéis hecho una estimación del perjuicio económico?

El perjuicio económico es alto, aún no tenemos cerradas las cifras definitivas, pero va a suponer fuertes pérdidas. Más allá de todo eso, hay un fuerte perjuicio indirecto en la gente que trabajaba en el evento y este año no podrá hacerlo: personal técnico, asistentes, stage managers, etc. Son personas que se encuentran en una situación de desprotección muy alta y este año difícilmente tendrán ingresos. Sin olvidarnos de todo el impacto que generaba el festival en la ciudad.

El Azkena es uno de los eventos más importantes del año para Vitoria. ¿Para tomar una decisión así, habéis tenido conversaciones previas con el Ayuntamiento? ¿Habéis recibido algún tipo de ayuda por parte de las instituciones?

Si, ha habido mucha comunicación con Ayuntamiento y Diputación. Hemos estado en contacto permanente evaluando las posibilidades de sacarlo adelante y, cuando ya no era viable, ayudándonos en todo lo posible para que el daño no fuese tan fuerte.

¿Cómo ha sido la respuesta de la gente ante la cancelación? Las entradas de este año sirven para el año que viene, pero también está la posibilidad de la devolución del dinero. ¿Cuál ha sido la decisión mayoritaria de los/as asistentes?

La reacción del público ha sido muy buena. Ya éramos conscientes de que el Azkena lo formamos una gran familia de amantes del rock, pero esta situación nos lo ha demostrado una vez más e incluso ha reforzado esta relación. Durante los días de incertidumbre, nos sentimos muy acompañados/as por los mensajes de apoyo que recibíamos a través de nuestras redes. 

Cuando anunciamos la cancelación, muchos/as quisieron colaborar, no solo manteniendo su entrada, sino comprando la camiseta “2020, you can’t stop rock´n´roll”. Con la venta de esta camiseta vamos a ayudar a los/as profesionales autónomos/as que habrían trabajado en el festival y a las familias que están atravesando una situación difícil, a través del Banco de Alimentos de Araba.

Aunque no vaya a haber festival, ¿algo del Azkena Rock “resonará” el fin de semana del 19 y 20 de junio?

Sí, no nos resignábamos a que no hubiera ARF en 2020, aunque sea en un formato distinto. Habrá una edición especial, ARF Sofa Edition, que se podrá seguir en streaming desde la web del festival y desde YouTube. Se emitirán conciertos históricos de los 18 años de ARF, nunca antes emitidos, y actuaciones preparadas especialmente para esta ocasión. Será los mismos días en que estaba previsto el festival, 19 y 20 de junio. Es nuestra forma de agradecer al público lo mucho que nos están apoyando en este momento difícil. No podemos abrir las puertas de ARF en Gasteiz, pero les llevamos el festival a sus casas.

Imelda-May-azkena
Imelda May visitó Vitoria-Gasteiz en 2015./Azkena Rock

El año que viene celebráis el 20 aniversario del Azkena. Recordando un poco ese primer festival de 2002, ¿cómo ha cambiado en estos 20 años? ¿Cuál ha sido la evolución?

En esencia el festival ha cambiado muy poco, sigue conservando gran parte de lo que le ha hecho especial desde el principio. Los/as que realmente hemos cambiado hemos sido los/as que hemos vivido casi 20 años alrededor de él. En estas dos décadas nos han pasado muchas cosas, pero seguimos teniendo la suerte de disfrutar de la música que nos gusta en torno al festival: volver a ver a los/as amigos/as, olvidar los malos momentos, disfrutar de los buenos, conocer nuevas personas, ver evolucionar la ciudad, etc.

¿Y en cuanto a las personas asistentes, cómo era el público del 2002 y cómo es el de ahora?

En el fondo muy parecido. Ahora se aglutinan muchas más generaciones, mucha gente de diferentes edades que ha ido sumándose al festival a lo largo de todos estos años, y también mucho veterano que ha ido a más de 10 o 15 ediciones.

En Vitoria-Gasteiz hay varias salas que trabajan a lo largo de todo el año programando conciertos, creando y consolidando público musical. ¿Cómo de importante es para un festival como el ARF el trabajo continuado del tejido local?

Es muy importante el papel de las salas de alimentar todo un tejido los 365 días del año. Son los espacios donde se desarrollan los/as músicos, donde giran las bandas durante el resto del año. Los festivales aglutinan a muchos/as artistas, se apuesta por bandas de aforo más grande o propuestas pequeñas que se están dando a conocer, pero en un periodo corto de tiempo y con una estrategia de comunicación muy grande para atraer gente de toda la geografía a Vitoria-Gasteiz. Ambas son muy complementarias y necesarias, y ayudan a desarrollar y hacer crecer la música en directo.

Recinto de Mendizabala en pleno Festival./Azkena Rock

En estos 20 años han pasado decenas de bandas por Mendizabala. Háblanos un poco de esos grupos. ¿Hay alguno al que no volverías a llamar o alguna anécdota que recuerdes especialmente? 

Volveríamos a llamar a cualquiera de los/as que ha estado tocando. Puede que alguno/a nos haya cabreado, pero si tocó en el Azkena es porque nos gustaba lo que hacía. En general, las bandas que pasan por aquí se dejan querer y se sienten muy a gusto en el festival. Para ellos/as es una cita en la que se reencuentran con muchos/as amigos/as. Hay ya muy pocos festivales únicamente de rock como ARF, y eso hace que para muchos sea un punto de encuentro y un festival especial.

Hay una anécdota que recuerdo especialmente y ocurrió cuando estuvo Pearl Jam. Les trajimos en un autobús privado, exclusivo para ellos. Al llegar a Mendizabala, a dos horas de la actuación, el chófer, con orgullo, encendió el rótulo de led del bus donde ponía “Pearl Jam”. Los/as fans comenzaron a llegar al recinto y lo distinguieron, así que se avalanzaron sobre el autobús y comenzaron a zarandearlo para saludarlos. El guitarra de la banda lo entendió de otra forma y le dio un ataque de pánico, estuvo a punto de no haber concierto. Tuvimos que llamar a un médico y llevarlo hasta el festival para que le diese un relajante.

¿Qué banda se resiste todavía a venir al Azkena? 

Quedan bastantes, pero poco a poco van cayendo muchas, menos los/as que por desgracia van falleciendo.

Durante todo este tiempo ha habido grandes festivales que han caído, ¿Qué es lo que ha mantenido al Azkena, no solo de pie, sino erigiéndose como uno de los festivales más importantes de rock?

La clave es su autenticidad y que es único en su género en España y uno de los pocos en Europa. Pero por encima de todo se mantiene gracias al público, los/as que acuden año a año desde hace 18 y no se han perdido ninguna edición, y siguen transmitiendo su pasión por el rock en vivo generación tras generación.

John Fogerty fue cabeza de cartel en 2017./ Azkena Rock

Echando la vista atrás, con la experiencia e información que tenéis ahora, ¿hay algo que habríais hecho de forma diferente en ediciones pasadas del ARF?

Si, seguramente hubo años en los que lo podíamos haber hecho mejor. Este es un festival con un ratio de riesgo muy alto para la rentabilidad que puede llegar a generar. En Last Tour hacemos muchas cosas diferentes y al final muchas veces los proyectos son deficitarios y paliamos las pérdidas con otros proyectos que en ese momento sí son rentables. En ciertos momentos encadenábamos ediciones deficitarias una tras otra y quizá descuidamos un poco el festival por cuestiones de discrepancias internas en Last Tour.

También habéis tenido que cancelar el BBK, y todos los festivales y conciertos programados para este verano han quedado parados, siendo esta la época del año en la que los/as músicos aglutinan la mayoría de sus bolos. ¿Cómo está afectando el coronavirus a la industria musical? ¿Qué apoyos urgentes necesitará este sector, tanto a corto como a medio plazo?

El sector atraviesa una situación difícil, pero esta no es la primera vez. Anteriormente ya se ha enfrentado a crisis económicas y ha demostrado ser un sector luchador. Amamos la música en directo, creemos en el derecho a la cultura, y seguimos luchando por ello y reinventándonos cada día. No será fácil, por lo que el mejor apoyo que podemos tener es el de nuestro público que, en la medida de sus posibilidades, mantenga la ilusión y las entradas para los eventos aplazados.

Nosotros/as vamos a dar lo mejor y necesitamos que las instituciones y el público nos apoyen como hasta ahora. Esperamos recuperar el camino perdido en un par de años.

¿Crees que esto del coronavirus será algo pasajero o habrá cambios que permanezcan en eventos multitudinarios? 

Por el momento lo único claro es que no hay nada claro. Habrá que esperar y el tiempo nos lo dirá. Nosotros/as estamos ya preparados/as para adecuarnos a los protocolos que marquen las autoridades, porque la música en vivo debe seguir.